
Muchas familias conviven con problemas que no siempre se resuelven solo con supervisión, medicación o ayudas técnicas.
• crisis médicas inesperadas
• riesgo de fuga o desorientación
• dificultad para realizar tareas básicas
• no percibir avisos o señales del entorno
Un perro de asistencia no es compañía: realiza acciones entrenadas para intervenir en estos momentos y aumentar la seguridad y autonomía de la persona.





